Una descripción de servicios puede actualizarse todos los meses y seguir perteneciendo a una página. Una entrada puede conservar su utilidad durante años. La diferencia no consiste en si el contenido cambia o caduca, sino en cómo WordPress lo organiza y presenta. Elige según el camino que debería usar el lector para encontrarlo.
Las entradas encajan en una secuencia de publicaciones. Normalmente participan en listas por fecha y pueden utilizar categorías y etiquetas. Una revista de reparaciones, una serie de lecciones o las novedades de una empresa aprovechan esa organización. El lector puede recorrer temas y publicaciones anteriores sin que cada artículo aparezca en el menú principal.
Las páginas sirven para información que queda fuera de esa secuencia, como servicios, instrucciones de contacto o la presentación de un proyecto. Pueden tener relaciones de superior y subordinada. Por defecto, las páginas comunes no utilizan las categorías y etiquetas de las entradas. Su posición jerárquica tampoco determina automáticamente todos los menús.
Piensa en las próximas diez publicaciones
Supongamos que una fotógrafa explica sus sesiones de retrato en una página. Los consejos de iluminación pueden formar una colección de entradas, mientras la página de sesiones mantiene la información estable para contratar. Convertir cada consejo en una página principal complicaría la exploración conforme crezca el archivo. Publicar el servicio como una novedad fechada podría esconder información que siempre se necesita.

El tema controla buena parte de la apariencia. Puede mostrar las fechas de las entradas, ocultarlas o dar a las páginas una distribución particular. Quitar una fecha visible no convierte una entrada en página. Del mismo modo, una página puede usar una plantilla dinámica sin dejar de ser página. Separa la organización del contenido de su presentación visual.
Antes de publicar, identifica dónde aparecerá el elemento: un archivo de categoría, la página de entradas, una jerarquía de páginas o un menú manual. Si el recorrido resulta incómodo, reconsidera el tipo mientras todavía es un borrador. Cambiar una publicación establecida puede afectar su dirección y los enlaces existentes, por lo que conviene resolver esa estructura antes de compartirla ampliamente.